La inflación en Colombia inició 2026 con una tendencia al alza, de acuerdo con el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). En enero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación anual de 5,35 %, superando tanto el nivel observado en enero de 2025, cuando se ubicó en 5,22 %, como el cierre de 2025, que fue de 5,10 %. En términos mensuales, la inflación fue de 1,18 % entre diciembre y enero, un incremento más pronunciado que el registrado en el mismo mes del año anterior y asociado a los ajustes habituales que se concentran al inicio del calendario, como la actualización de tarifas, servicios regulados y precios indexados al salario mínimo y a la inflación pasada.
Desde la perspectiva histórica, el DANE señaló que este comportamiento se inscribe dentro de un patrón observado en los últimos años. La subdirectora de la entidad, Andrea Ramírez Pisco, explicó que la variación mensual de enero de 2026 se compara con registros elevados en periodos recientes, como el 1,78 % de enero de 2023, el más alto para ese mes. El dato de enero resulta relevante porque fija el punto de partida inflacionario del año y concentra aumentos que impactan de manera directa el gasto de los hogares, especialmente en rubros esenciales del consumo cotidiano, lo que convierte al primer mes del año en un termómetro clave para el seguimiento del costo de vida.
El informe detalla que seis divisiones de gasto presentaron variaciones superiores al promedio mensual nacional. Los mayores incrementos se registraron en restaurantes y hoteles (2,94 %), transporte (2,14 %), bebidas alcohólicas y tabaco (1,79 %) y alimentos y bebidas no alcohólicas (1,66 %). También se ubicaron por encima del promedio bienes y servicios para el hogar (1,50 %) y salud (1,21 %). En conjunto, estas divisiones explicaron cerca de un punto porcentual del aumento total del IPC en enero, reflejando presiones concentradas en servicios intensivos en mano de obra y en productos de consumo frecuente.
En contraste, algunas divisiones ayudaron a moderar parcialmente el aumento general de los precios. Bienes y servicios diversos registraron una variación de 0,79 %, recreación y cultura de 0,50 %, alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles de 0,23 %, prendas de vestir y calzado de 0,18 %, e información y comunicación de apenas 0,06 %. Estas cifras muestran que, aunque el repunte inflacionario fue generalizado, no todos los componentes de la canasta básica evolucionaron al mismo ritmo, lo que incidió en diferencias en la percepción del impacto del alza de precios entre los distintos grupos de consumidores.
El DANE también evidenció que el efecto de la inflación mensual varió según el nivel de ingresos. En enero de 2026, los hogares vulnerables registraron una inflación de 1,26 %, la clase media de 1,22 % y los hogares pobres de 1,15 %, mientras que los de ingresos altos presentaron un incremento menor, de 1,03 %, por debajo del promedio nacional. En términos anuales, los hogares de mayores ingresos mostraron una variación de 5,45 %, seguidos por la clase media (5,37 %), los vulnerables (5,18 %) y los pobres (5,13 %). El resultado estuvo alineado con las expectativas del mercado y se analiza en paralelo con la meta del Banco de la República, que busca una inflación cercana al 3 %, en un contexto marcado por el reciente aumento de la tasa de interés de referencia y las revisiones al alza en las proyecciones inflacionarias para 2026.








