Una explosión ocurrida en una mina de carbón dejó nueve trabajadores muertos y seis más heridos en el municipio de Sutatausa, Cundinamarca. El siniestro ocurrió alrededor de las 3:00 de la tarde en el socavón La Trinidad, operado por la empresa P3 Carbonera Los Pinos S.A.S., a unos 600 metros de profundidad en el sector Peñas de Boquerón. De los 15 mineros que se encontraban en turno en ese momento, tres lograron salir por sus propios medios; los demás quedaron atrapados entre gases y escombros.
Los equipos de Salvamento Minero de la Agencia Nacional de Minería (ANM), el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, la Defensa Civil y unidades de gestión del riesgo desplegaron un operativo de rescate que se extendió hasta la madrugada del martes. Seis mineros fueron rescatados con vida y trasladados al Hospital Regional de Ubaté; uno de ellos, por la gravedad de sus lesiones, tuvo que ser remitido a la Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Santa Fe de Bogotá, según informó el centro asistencial. Los nueve cuerpos restantes fueron recuperados por los equipos especializados en el interior de las galerías subterráneas.
La Alcaldía de Sutatausa confirmó la identidad de los fallecidos en la madrugada del martes: Crisanto Balanta, Osvaldo Barrera Mojica, Fredy Albeiro Bucuru Acosta, Blas María Chivita Choachi, José Hernando Mojica Martínez, Carlos Edilson Prada Fuentes, Wilmer Yesid Prada Rincón, Eduar Ferney Trochez Guejía y Rodolfo Romero. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó las muertes a través de sus redes sociales y anunció que la Cruz Roja brinda acompañamiento psicosocial a las familias. El alcalde de Sutatausa, Jhonatan Ojeda, señaló que la hipótesis principal apunta a la acumulación de gases en el interior del socavón.
La ANM reveló un dato que agrava el panorama: el 9 de abril de 2026, apenas 25 días antes de la tragedia, sus inspectores visitaron la mina y emitieron recomendaciones urgentes de seguridad. Entre ellas, solicitaron sellar herméticamente las labores abandonadas donde se detectaron emanaciones de gas metano, actualizar los sistemas de inertización para evitar que el polvo de carbón se convirtiera en detonante, e incluir formalmente los riesgos de explosión y derrumbe en la matriz de seguridad de la operación. La ANM fijó un plazo de 30 días para ejecutar esas acciones, plazo que no se cumplió antes del accidente.
Los familiares de las víctimas aportaron un dato adicional que refuerza la línea de la negligencia. La hermana de uno de los fallecidos reveló que los trabajadores fueron evacuados del socavón en dos ocasiones durante la semana anterior por la presencia de gases peligrosos. La Secretaria de Minas de Cundinamarca, Sandra Milena Fonseca, reconoció que las autoridades analizan si las recomendaciones de abril fueron implementadas antes del accidente, pero advirtió que es prematuro establecer una relación directa entre las fallas detectadas y la explosión hasta tanto se tenga el informe técnico definitivo.
La empresa responsable de la operación, P3 Carbonera Los Pinos S.A.S., fue constituida en 2002 en Bogotá y tiene como representante legal a Cristóbal Pérez Velásquez. La estructura accionaria está integrada principalmente por miembros de la familia Pérez Velásquez, según información publicada por El Tiempo. Las autoridades departamentales confirmaron que el Plan de Trabajos y Obras y el Plan de Manejo Ambiental de la operación estaban aprobados desde 2009, pero estos documentos fueron requeridos nuevamente dentro del proceso de investigación para verificar su cumplimiento efectivo en campo.








